Ciencia

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Un nuevo medicamento para muchos tipos de cáncer

El pasado 20 de marzo de este año investigadores del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona y de otros centros nacionales e internacionales publicaron un trabajo en el que daban cuenta del desarrollo de un fármaco que podría ser útil en el tratamiento del cáncer de pulmón no microcítico (uno de los de peor pronóstico).

Sin embargo, según los autores de la investigación, el fármaco puede ser útil para “casi cualquier tipo” de cáncer. De hecho, se van a desarrollar ensayos clínicos en pacientes no solo de cáncer de pulmón microcítico, sino también de mama.

¿CÓMO FUNCIONA?

El fármaco, denominado Omomyc, actúa bloqueando el factor de transcripción MYC, que está implicado en la proliferación y la división celular, el metabolismo, y la regulación de la respuesta inmunitaria, entre otros procesos. Es un transgén dominante negativo de MYC. Entender esto no es sencillo, pero vamos a ver si os lo logramos explicar. Se trata de un gen que lleva una mutación. Esta mutación va a dar lugar a una proteína anormal. Esta proteína anormal tiene un efecto funcional dominante sobre la que sería la proteína normal, generalmente uniéndose a ella y formando un dímero. Se llama negativo porque el efecto que tiene esta proteína anormal es la anulación de la proteína no alterada. Es decir, lo que logramos es meter un gen alterado en la célula que va a dar lugar a una proteína diseñada por nosotros que se une a la proteína “normal” de la célula y bloquea su función.

MYC es un viejo conocido de todos aquellos que en algún momento hemos trabajado en la investigación contra el cáncer. La familia de genes MYC son un grupo de protooncogenes que se ven sobre expresados en distintos tipos tumorales, como el cáncer de mama, pulmón, colon. Cuando MYC está mutado o mal regulado, sus niveles pueden aumentar y esto provoca un aumento de la síntesis de determinadas proteínas relacionadas con la división celular. Es decir, si hay más MYC, hay más proliferación celular. Pero, además, parece ser que MYC también se relaciona con la capacidad de las células tumorales de escapar al sistema inmunitario. Por todo ello, parece que MYC es un buen candidato a ser una diana terapéutica. Pero las cosas nunca son así de fáciles en biología…

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